Crumble de mantequilla de maní
Crumble crocante con un toque de mantequilla de maní —pensado como topping para hornear encima de un scone u otro postre.
Este crumble es un componente —está pensado para hornearse encima de otro postre, no para comer solo. Se usa en el scone de frambuesa y crumble.
Un crumble simple, con un toque de mantequilla de maní que le suma profundidad —se arma en minutos y se congela hasta el momento de usarlo, sin necesidad de hornearlo por separado.
Datos de la receta
Tiempo total15 min
Tiempo activo10 min
Rendimiento≈140 g
DificultadFácil
CostoEconómico
Se conservaHasta 1 mes en el congelador, en un envase hermético
Utensilios
Bowl
Cuchara
Ingredientes
Etapa A: mantequillas, azúcar y sal
- 35 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 10 g de mantequilla de maní
- 30 g de azúcar
- 1 pizca de sal
Etapa B: harina
- 70 g de harina de trigo floja (no hace falta cernirla)
Instrucciones
- Mezcla las mantequillas (Etapa A). En un bowl, junta la mantequilla, la mantequilla de maní, el azúcar y la sal, y mezcla con una espátula.
- Agrega la harina y forma el crumble (Etapa B). Incorpora la harina, mezcla, y con las manos junta la masa apretando y deshaciendo hasta que quede en grumos del tamaño de una arveja.
- Congela. Guarda el crumble en el congelador hasta el momento de usarlo.