Scone de matcha y chocolate

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Por fuera queda crocante casi como una galleta, y por dentro denso y compacto —un scone con más carácter que uno normal. El amargor del matcha contra el dulzor suave de los chips de chocolate hace que no necesite mermelada ni crema para acompañarlo, y se conserva bien varios días, así que también sirve para regalar.
Datos de la receta
Utensilios
Un té verde en polvo normal (no necesariamente el matcha ceremonial) funciona igual de bien en esta receta.
Corta la mantequilla en cubos chicos y guárdala fría hasta último momento —si se derrite mientras la integras a la harina, la masa queda pastosa y el scone sale menos tierno al hornear.
Ingredientes
Etapa A: harina y polvo de hornear
- 280 g de harina de trigo floja, cernida
- 15 g de té verde en polvo (matcha), cernido
- 10 g de maicena, cernida
- 8 g de polvo de hornear
Etapa B: mantequilla fría
- 110 g de mantequilla sin sal, bien fría, en cubos chicos
Etapa C: azúcar y sal
Etapa D: crema y chocolate
- 105 g de crema para repostería
- 100 g de chips de chocolate
Para pintar
- 1 yema de huevo + 10 g de leche fresca
Instrucciones
El video de arriba muestra la técnica completa, del amasado al horneado.
- Mezcla los secos (Etapa A). En un bowl, junta la harina, el matcha, la maicena y el polvo de hornear, cernidos, y mezcla suave con la mano o un raspador.
- Corta la mantequilla (Etapa B). Agrega la mantequilla fría en cubos y córtala rápido con un raspador hasta que queden trozos pequeños.
- Agrega azúcar y sal (Etapa C). Suma el azúcar y la sal, mezcla suave con la mano, y agrega la crema y los chips de chocolate (Etapa D), uniendo todo con la mano en un solo bloque.
- Lamina la masa. Pasa la masa a la mesa de trabajo y dóblala en dos capas, 3-4 veces, para que se formen capas naturales.
- Refrigera. Envuelve la masa en film o bolsa y refrigérala al menos 1 hora (hasta 1 día).
- Corta en rectángulos. Corta la masa ya reposada en un bloque de 3 cm de grosor y divide en 6 porciones.
- Pinta y hornea. Pinta la superficie con la mezcla de yema y leche, y hornea en horno precalentado a 180 °C durante 20-23 minutos.
- Enfría. Deja enfriar por completo sobre una rejilla.