Extracto de vainilla casero

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Extracto de vainilla casero, hecho macerando vainas enteras en vodka —la única receta de este sitio que se demora meses en estar lista, pero después de eso rinde una botella entera que dura años. Sale más barato que comprar extracto embotellado, siempre que consigas las vainas a buen precio (por mayor o en tiendas especializadas).
Datos de la receta
Utensilios
Elige un vodka de al menos 40° de alcohol, incoloro y sin sabor agregado —cualquier vodka de este tipo funciona, no hace falta uno caro. El alcohol es lo que extrae y conserva el aroma de la vainilla durante la maceración.
Ingredientes
Etapa única
- 750 ml de vodka, incoloro y sin sabor agregado
- 10 vainas de vainilla
2 meses es el mínimo para que se note sabor a vainilla, pero el resultado todavía es débil. Entre 6 y 12 meses el sabor ya es comparable a un extracto comprado, y de ahí en adelante sigue profundizándose —muchos lo dejan madurar hasta 2 años antes de abrirlo. Vas a notar que está listo cuando el líquido pasa de transparente a un color ámbar oscuro, casi como té cargado, y el olor a alcohol se siente mucho menos fuerte que al principio.
Instrucciones
El video de arriba muestra la técnica completa, del corte de la vaina al envasado final.
- Prepara el vodka. Ten a mano la botella de vodka sin abrir.
- Saca un poco de vodka. Ábrela y sirve un chorrito aparte (para tomar u otro uso) —al meter las vainas, el nivel del líquido sube, y si la botella está llena hasta el tope se puede rebalsar.
- Corta las vainas. Con un cuchillo, corta cada vaina de vainilla a la mitad a lo largo, para exponer más superficie y que suelte más aroma, y mételas todas dentro de la botella.
- Sella y madura. Cierra bien la botella y guárdala en un lugar sin luz directa (un armario o alacena funciona bien) durante al menos 6 meses, agitándola cada semana o dos si te acuerdas —no es obligatorio, pero ayuda a que la vainilla suelte sabor más parejo. Revisa la nota de arriba para saber cómo notar que ya está listo.
- Usa y repón. Una vez listo, cuela el extracto si prefieres que quede sin restos de vaina, o déjalo tal cual y ve sacando con una cuchara limpia cada vez que lo uses. A medida que bajes el nivel, puedes ir agregando más vodka a la misma botella (sin sacar las vainas) para que rinda más tiempo —el sabor se va diluyendo un poco con cada reposición, así que suma una vaina nueva de vez en cuando si notas que se debilita.
No necesita refrigeración —el alto grado de alcohol ya lo conserva indefinidamente, tanto durante la maduración como después de abierto. Solo cuida dos cosas: que quede bien sellado (para que no se evapore el alcohol ni entre humedad) y que esté lejos de la luz directa y del calor, que con el tiempo debilitan el aroma. Si tienes un frasco o botella de vidrio oscuro, mejor —si no, cualquier alacena o armario cerrado cumple la misma función. Bien guardado, dura años sin arruinarse; lo único que cambia es que el sabor se sigue concentrando mientras más tiempo pase.