Herramientas básicas
No hace falta tener todo esto para empezar, pero conocer para qué sirve cada herramienta ayuda a decidir en qué invertir primero.
Mesa de trabajo
Superficie de mármol o acero inoxidable, fácil de desinfectar antes y después de usar. La altura ideal ronda los 800-900 mm, pero ajustarla a tu propia altura hace el trabajo más cómodo. Si trabajas sobre una mesa de madera —como suele pasar en casa—, conviene poner un tapete de amasar encima para que la masa no roce directo con la madera, sobre todo con masa de tarta o de scones.
Horno
Es la herramienta más importante de todas —conocer bien el tuyo importa más que seguir al pie de la letra la temperatura de una receta. Cada horno calienta distinto: si una receta indica 170 °C, el tuyo podría necesitar 180 °C para el mismo resultado, y solo la práctica te lo va a decir. Precalienta al menos 15 minutos antes de hornear.
- Horno por convección. Un ventilador interno hace circular el aire caliente, por lo que calienta más fuerte que otros tipos. Cocina parejo, pero puede secar la superficie y generar más grietas.
- Horno de piso (tipo panadería). El más usado en negocios — permite controlar la temperatura de arriba y abajo por separado, y hornear mucha cantidad a la vez.
- Horno con resistencia infrarroja. Un horno de convección con una resistencia infrarroja adicional. Si la resistencia está solo arriba, la parte de abajo puede quedar menos cocida —de los más difíciles de calibrar en tiempo y temperatura.
Batidoras
- Batidora de pie (stand mixer). Útil para grandes cantidades y no cansa la muñeca. Se usa el gancho para mezclar o amasar, y el globo para batir crema o merengue.
- Batidora de mano (handheld). La preferida en casa —más económica y práctica para cantidades chicas. El peso y la potencia varían según la marca, así que elige una que se sienta cómoda para ti.
- Batidor de globo manual. Sirve para reemplazar las dos anteriores en casi todo, aunque para batir crema o cremar mantequilla (procesos que piden mucha fuerza) es mejor usar una batidora eléctrica.
Balanza digital
La precisión al pesar es clave en repostería —es, después del horno, la herramienta más importante que conviene tener.
Termómetro
Útil para chequear la temperatura de los ingredientes; uno infrarrojo es rápido y práctico para este uso.
Bowls (tazones)
Preferible de acero inoxidable, liviano y resistente —aunque uno de vidrio deja ver mejor el contenido mientras trabajas. Para hacer scones conviene uno ancho y poco profundo; para batir crema, uno angosto y hondo.
Espátula de silicona
Para mezclar ingredientes y limpiar los bordes del bowl. Fácil de lavar —elige una firme y de buena calidad.
Espátula de madera (cuchara de palo)
Para mezclas más firmes o masas espesas, y también para revolver salsas o cremas en la olla.
Paleta para decorar (espátula acodada)
Para untar crema de forma pareja o dejar una superficie prolija — principalmente para el aiisado de crema chantilly. Viene recta o acodada (en L).
Raspador (scraper)
Para extender masa de manera uniforme o cortar mantequilla en trozos —útil sobre todo en scones y bases de tarta. Tener dos a mano ayuda.
Procesador de alimentos / licuadora / mini-picadora de mano
Para moler o triturar ingredientes. El procesador de alimentos es práctico para masa de scones o de pie; la mini-picadora de mano se usa sobre todo para emulsionar.
Cernidor / colador
Para tamizar ingredientes en polvo —deshace grumos y quita impurezas. Conviene cernir toda harina o polvo antes de usar, salvo las de grano más grueso (harina de almendra, de pistacho, de coco) o las que van en masa de tarta o pie, que no lo necesitan.
Rejilla para enfriar
Para enfriar lo recién horneado.
Papel de horno / papel aluminio / tapete de teflón
Evitan que la masa se pegue al molde o la bandeja —córtalos según el tamaño del molde. El tapete de teflón es reutilizable y, cortado a medida, deja un acabado más limpio en moldes de cheesecake.
Brocha
Mejor una de repostería con cerdas firmes que no se desprendan, antes que una barata. Se usa sobre todo para pintar masa con huevo batido.
Rodillo
Para estirar masa —principalmente en bases de tarta o de pie.
Boquillas
Se encajan en la manga pastelera para darle forma a la crema.
Manga pastelera
Para trasladar o dosificar masa o crema. Conviene tener varios tamaños, desechables o reutilizables.
Olla de acero inoxidable
Para hervir salsas o mermeladas. Una de cobre es ideal, pero su precio suele ser alto —una de acero inoxidable es un buen punto de partida.
Cuchara para helado (scoop)
Para panificar masa de galletas o muffins en el molde de forma pareja, o para dejar crema de decoración uniforme.
Rallador de cítricos / exprimidor
Para rallar la cáscara o sacar el jugo de limón, lima u otros cítricos.
Tapete de silicona para hornear
Reemplaza al papel de horno o al papel aluminio en galletas o scones —reutilizable y no se levanta con el aire fuerte del horno.
Tapete de silicona para amasar
Para trabajar masa de pan, de tarta o de scones. Espolvoreado con harina, ayuda a manejar la masa con más limpieza; en casa, donde suele trabajarse sobre una mesa de madera, es más recomendable que en una mesa de acero o mármol.
Base giratoria (turntable)
Para decorar una torta con crema de forma más pareja y estable, apoyando el bizcocho encima mientras se trabaja.
Moldes
No hace falta usar siempre el molde exacto que indica una receta —el tamaño puede variar según la cantidad de masa, aunque eso puede cambiar el número de porciones o el tiempo de horneado. Evita moldes viejos con el antiadherente rayado o desgastado.