Quesos para sándwich
El queso es un ingrediente sensible a la temperatura —guárdalo siempre bien envuelto en la refrigeradora, pero sácalo unos 30 minutos antes de armar el sándwich. A temperatura ambiente se corta y se unta mejor, y el sabor y el aroma se abren más que recién salido del frío.
Esos 30 minutos son para que suba de temperatura, no para dejarlo reposando toda la tarde —sigue las mismas reglas de conservación de la ficha de cada queso.
Quesos suaves: para combinar con una salsa o relleno con carácter
Aportan cremosidad y un fondo neutro, sin competir con el resto del sándwich —la opción indicada cuando la salsa o el relleno ya tienen sabor de sobra.
Quesos fuertes: para usar solos o con algo simple
Con sabor y aroma marcados —funcionan mejor solos, o acompañados de algo simple como vegetales crudos o fruta, en vez de sumarlos a un sándwich ya cargado de salsas.
La intensidad real varía según el tiempo de maduración de cada queso en particular, sobre todo en el Gouda y el Brie —úsala como punto de partida, y ajusta según lo que pruebes.