Croissant de jamón, queso y huevo
Croissant relleno de jamón, cheddar y huevo revuelto con cebolla caramelizada — un desayuno contundente, rápido de armar.
Los sándwiches de siempre: pan relleno de carne, tocino, jamón o salchicha en cantidad suficiente como para que la comida rinda sola, sin acompañamiento.
Croissant relleno de jamón, cheddar y huevo revuelto con cebolla caramelizada — un desayuno contundente, rápido de armar.
El clásico de tocino, tomate y lechuga, con una salsa de mayonesa, mostaza a la antigua y miel — armado en varias capas.
El clásico de tocino, lechuga y tomate, con un huevo frito de yema líquida — más contundente que el BLT de siempre.
Baguette con una capa de mayonesa de cebolla, jamón, grana padano en láminas y arúgula — envuelta y atada, para llevar.
Ciabatta con bistec a la plancha, lechuga, tomate y cebolla, con una salsa de mayonesa, tabasco y salsa inglesa.
El clásico de Filadelfia — carne de res en láminas finas, salteada con cebolla y pimiento, gratinada con queso, en pan de hot dog.
Papa y huevo majados, con pepino, cebolla, manzana, zanahoria y jamón — la ensalada de papa clásica, entre pan de molde.
Salchicha en pan de hot dog, con un chili casero de frijoles rojos y un toque picante de ají limo — más sabroso que el chili de lata.
El sándwich vietnamita clásico — baguette con panceta glaseada, encurtido casero de zanahoria y nabo, pepino y culantro.
Tortilla tostada con salchicha, pimiento salteado, guacamole, salsa fresca, crema agria y queso — todo lo de un taco mexicano, abierto.
Pan de molde con salsa de tomate casera, mozzarella y pepperoni gratinados — mejor que cualquier pan de pizza congelado.
El sándwich más simple de Francia — solo mantequilla, jamón y baguette, y nada más falta.
Pan tostado con jamón, cebolla, manzana y lechuga hoja de roble — solo necesitas jamón y manzana para que funcione.
Pan de molde tostado en mantequilla, relleno de una tortilla de huevo y verduras, jamón, queso cheddar y una salsa de ketchup y mayonesa — el clásico de los puestos callejeros.