Pechuga de pollo karaage

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
El karaage es la versión japonesa del pollo frito: bocados marinados en kion y sillao, pasados por una capa fina de harina y maicena, y fritos dos veces —la primera para cocinarlos por dentro, la segunda para que la costra quede bien crocante1. Esta versión usa pechuga en vez del muslo tradicional, cortada al sesgo para que no quede seca.
El mirin (vino de arroz dulce japonés) no lo encontramos a la venta en Plaza Vea, Wong ni Metro. Un poco de sake o cualquier vino blanco seco, con una pizca extra de azúcar, cumple un rol parecido en la marinada.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
Para el pollo
- 1 pechuga de pollo (≈ 150-200 g)
Para la marinada
- 1/4 cucharadita de kion rallado
- 1 cucharada de sillao
- 1 cucharada de sake o vino blanco seco + una pizca de azúcar (sustituto del mirin, ver nota arriba)
- Pimienta negra, al gusto
Para la cobertura y freír
- 1 cucharada de harina de trigo
- 3 cucharadas de maicena, divididas
- Aceite vegetal, el necesario para freír
- Gajos de limón, para servir
Instrucciones
- Corta la pechuga en 3 secciones siguiendo la dirección de la fibra (ver la ficha de pechuga de pollo si no sabes identificarla), y luego corta cada sección en bocados al sesgo —el corte inclinado da más superficie, así se dora más parejo y queda más jugoso por dentro.
- Mezcla el kion, el sillao, el sake (o vino blanco con azúcar) y la pimienta en un bowl. Agrega el pollo, mezcla bien para que se impregne por todos lados, y deja marinar 15 minutos.
- Escurre el exceso de marinada. Agrega la harina y la mitad de la maicena, y mezcla hasta lograr una pasta espesa pegada a cada trozo. Pasa cada trozo por el resto de la maicena (seca) y déjalos reposar 5 minutos sobre un plato o rejilla.
- Calienta abundante aceite a 170 °C. Fríe los trozos 3 minutos, retíralos y déjalos reposar 3 minutos sobre papel absorbente.
- Vuelve a freírlos en el mismo aceite, otra vez a 170 °C, 1 minuto más —este segundo freído es lo que le da la costra bien crocante, sin que el interior se reseque.
- Sirve caliente, con gajos de limón al lado.
Cómo se conserva
Como todo frito, se disfruta mejor recién hecho —la costra se ablanda al guardarlo. Si te sobra, consérvalo en la refrigeradora hasta 2 días y recaliéntalo en el horno o airfryer bien caliente (no en el microondas) para recuperar algo de crocancia.