Pechuga de pollo hervida

Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
La receta base de esta sección: cómo hervir pechuga de pollo para que quede jugosa, no seca ni fibrosa. El truco no está en ningún ingrediente especial, sino en la temperatura del agua —nunca debe hervir con fuerza mientras el pollo está adentro1. Prepárala en cantidad y guárdala para usar durante la semana en ensaladas, sándwiches o directo con arroz.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 1 pechuga de pollo (≈ 150-200 g)
- Agua, la necesaria para cubrirla
- 1 cucharadita de sal
- 1 hoja de laurel
- 5-6 granos de pimienta negra
- Opcional: la parte verde de una cebolla china
Instrucciones
- Coloca la pechuga en una olla y cúbrela con agua fría, dejando 2-3 cm de agua por encima. Agrega la sal, el laurel, la pimienta y la cebolla china si la usas.
- Lleva a fuego medio hasta que el agua esté a punto de soltar el hervor —pequeñas burbujas subiendo, sin llegar a un hervor fuerte. Un hervor agresivo agita el agua y reseca la fibra en vez de cocinarla pareja.
- Baja el fuego al mínimo, tapa la olla y cocina 10-12 minutos (más si la pechuga es gruesa), volteándola a la mitad del tiempo.
- Apaga el fuego y deja la olla tapada 10 minutos más, sin destaparla —el calor residual termina de cocinarla parejo, hasta los 74 °C de temperatura interna, sin que el hervor directo la reseque.
- Retira la pechuga del agua y sécala con papel toalla antes de cortarla o guardarla —así no queda húmeda en el envase.
Cómo cortarla
Para ensaladas o sándwiches, corta en contra de la fibra (nunca a favor) para que quede tierna —ver la ficha de pechuga de pollo para más detalle sobre cómo identificar la dirección de la fibra antes de cortar.
Cómo se conserva
En un recipiente hermético en la refrigeradora, hasta 3-4 días. Guárdala con un poco del caldo de cocción si tienes espacio —ayuda a que no se seque tanto como guardada seca. También se puede desmenuzar o cortar en cubos y congelar hasta 2-3 meses.