Pastas cortas, rellenas y al horno.
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Pasta
- 1: Pasta cremosa de pollo con queso gouda
- 2: Pasta gratinada de pollo con queso gouda
- 3: Espagueti de pollo en salsa de tomate
- 4: Tallarín a la huancaína con pollo
- 5: Pollo saltado pasta
- 6: Ensalada fría de pasta al tomate
1 - Pasta cremosa de pollo con queso gouda
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Una pasta cremosa de pollo de toda la vida, con dos decisiones que cambian el resultado más que cualquier otra cosa: qué queso usas para la salsa y si la haces con crema de leche o con leche evaporada. El gouda y el edam son quesos semiduros que se derriten sin problema en una salsa caliente, siempre que se agreguen fuera del fuego directo y ya rallados finos — hacerlo mal es la razón número uno por la que una salsa de queso sale grumosa en vez de sedosa.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 85 g de pasta corta (penne) o espagueti
- 100 g de pechuga de pollo, en cubos de 2 cm
- 1/2 cebolla mediana, picada en cubos pequeños
- 1/2 pimiento, picado en cubos pequeños
- 1 diente de ajo, picado fino (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 1 cucharada (15 g) de mantequilla
- 135 ml de leche evaporada (un tercio de una lata de 410 g) o 135 ml de crema para cocinar
- 50 g de queso gouda o queso edam, rallado
- Sal y pimienta negra, al gusto
Esta receta usa un tercio de una lata de 410 g. El resto no se conserva bien más de un par de días en la refrigeradora — congélalo en un recipiente cerrado o multiplica la receta si vas a cocinar para más de una persona.
La leche evaporada da una salsa más liviana y con un ligero toque acaramelado; la crema para cocinar da una salsa más espesa y neutra. Ambas funcionan bien acá — elige según lo que tengas a mano o cuánto peso quieras que tenga la salsa.
Instrucciones
El video de arriba (EnSuPunto) sigue una técnica muy parecida —pollo, mantequilla, ajo, cebolla y crema de leche— aunque agrega brócoli y choclo que esta versión no lleva, usa fideo tornillo en vez de penne o espagueti, y queso parmesano en vez de gouda o edam. Úsalo como referencia visual del proceso, no como receta exacta.
- Cocina la pasta. En una olla grande con agua bien salada, cocina la pasta un minuto menos de lo que indica el paquete (va a terminar de cocinarse en la salsa). Reserva un poco del agua de cocción antes de colar.
- Sella el pollo. Sazona el pollo con sal y pimienta. Derrite la mitad de la mantequilla en una sartén grande a fuego medio-alto y sella el pollo 5–6 minutos, moviendo poco, hasta que esté dorado por fuera y cocido por dentro (74 °C en el centro, o sin rosado visible al cortar la pieza más grande). Retira y reserva.
- Saltea las verduras. En la misma sartén, derrite el resto de la mantequilla y saltea la cebolla y el pimiento 4–5 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo el último medio minuto —se quema rápido si lo pones antes.
- Agrega el líquido. Baja el fuego a medio-bajo y vierte la leche evaporada (o la crema). Deja que hierva suave 2–3 minutos.
- Funde el queso fuera del fuego directo. Retira la sartén del fuego (o bájalo al mínimo) y agrega el queso rallado en 2–3 tandas, revolviendo hasta que cada tanda se integre antes de agregar la siguiente. Esto evita que la salsa se corte o quede grumosa.
- Une todo. Regresa el pollo a la sartén junto con la pasta colada. Mezcla bien, agregando agua de cocción de a poco si la salsa está muy espesa. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Sirve de inmediato, con más pimienta molida encima si te gusta.
Ralla el queso tú mismo en vez de comprarlo pre-rallado —el rallado envasado suele llevar antiapelmazante que hace que la salsa quede arenosa. Y agrégalo siempre con la sartén fuera del fuego directo o a fuego muy bajo: el calor fuerte hace que la grasa del queso se separe del resto y la salsa se vea aceitosa en vez de cremosa.
Sustituciones
- ¿No tienes gouda ni edam? Cualquier queso semiduro que derrita bien funciona — la clave es que no sea un queso fresco (como el queso fresco andino), que no se integra igual en una salsa caliente.
- ¿Sin pimiento a mano? La receta funciona igual solo con cebolla, aunque el pimiento aporta un dulzor que vale la pena.
- ¿Prefieres espagueti? Cambia el penne por espagueti sin ajustar nada más de la receta — ver la ficha de espagueti si te interesa comparar precios entre marcas.
2 - Pasta gratinada de pollo con queso gouda
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
La versión al horno de una pasta con pollo: se cocina la salsa en la sartén como cualquier pasta con tomate, pero se termina en el horno (o en la freidora de aire) con una capa generosa de queso gouda o edam encima, hasta que gratine. El resultado tiene la costra dorada y elástica que una pasta solo mezclada en la sartén no logra.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 85 g de pasta corta (penne o fusilli)
- 100 g de pechuga de pollo, en cubos de 2 cm
- 1/2 cebolla mediana, picada en cubos pequeños
- 1/2 pimiento, picado en cubos pequeños
- 1 diente de ajo, picado fino (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 g de salsa de tomate lista para servir (napolitana o boloñesa)
- 50 g de queso gouda o queso edam, rallado
- Sal y pimienta negra, al gusto
Usa una salsa de tomate ya lista para servir, no pasta de tomate concentrada —son productos distintos. Ver la ficha de salsa de tomate para la diferencia.
Instrucciones
El video de arriba (Todounchef) muestra la misma técnica de base —pollo salteado, mezclado con la pasta y gratinado al horno con queso— pero con salsa bechamel en vez de salsa de tomate. La parte de armar el molde y gratinar es prácticamente igual; solo cambia la salsa. Úsalo como referencia visual del proceso, no como receta exacta.
- Cocina la pasta. En agua bien salada, cocina la pasta dos minutos menos de lo que indica el paquete (va a terminar de cocinarse en el horno). Cuela y reserva.
- Sella el pollo. Sazona el pollo con sal y pimienta. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto y sella el pollo 5–6 minutos, hasta que esté dorado por fuera y cocido por dentro (74 °C en el centro, o sin rosado visible al cortar la pieza más grande). Retira y reserva.
- Saltea las verduras. En la misma sartén, saltea la cebolla y el pimiento 3–4 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo el último medio minuto.
- Arma la salsa. Vierte la salsa de tomate, regresa el pollo a la sartén y deja que hierva suave 3–4 minutos para que se integren los sabores. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Mezcla con la pasta. Agrega la pasta colada a la sartén y revuelve hasta que quede bien cubierta de salsa.
- Pasa a un molde apto para horno, extiende parejo y cubre con el queso rallado.
- Gratina. Hornea a 200 °C por 8–10 minutos, hasta que el queso se derrita y dore ligeramente en los bordes (en freidora de aire: 180 °C por 6–8 minutos). Sirve de inmediato.
Si tu horno o freidora de aire tiene función de grill/gratinado, úsala solo en el último minuto o dos —el calor directo desde arriba dora la superficie del queso rápido, sin necesitar más tiempo total que reseque la pasta de abajo.
Sustituciones
- ¿No tienes horno ni freidora de aire? Tapa la sartén con la pasta ya mezclada, agrega el queso encima y deja a fuego bajo unos 3–4 minutos hasta que el queso se derrita —no vas a tener la costra dorada, pero el resultado sigue siendo cremoso.
- ¿Prefieres espagueti? Funciona, aunque una pasta corta como el penne o el fusilli hace que el gratinado se sirva y se corte más limpio en porciones.
- ¿Salsa napolitana o boloñesa? Cualquiera de las dos funciona bien acá —la boloñesa (con carne) hace el plato más contundente; la napolitana lo deja más ligero.
3 - Espagueti de pollo en salsa de tomate
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Una pasta de tomate clásica, sin crema ni queso derretido en la salsa — el queso va rallado encima recién servido, así que aporta un toque salado y de textura sin volverse parte de la salsa. Es el tipo de plato donde la calidad de la salsa de tomate hace la mayor diferencia.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 85 g de espagueti
- 100 g de pechuga de pollo, en cubos de 2 cm
- 1/2 cebolla mediana, picada en cubos pequeños
- 1/2 pimiento, picado en cubos pequeños
- 1 diente de ajo, picado fino (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 150 g de salsa de tomate lista para servir (napolitana o boloñesa)
- Orégano o albahaca, al gusto (opcional)
- 40 g de queso gouda o queso edam, para rallar encima al servir
- Sal y pimienta negra, al gusto
Diluye 2 cucharadas de pasta de tomate en 150 ml de agua o del agua de cocción de la pasta, y cocínala 3–4 minutos más que una salsa lista para servir, para que pierda la acidez cruda. No es un reemplazo 1:1 directo — ver la ficha de salsa de tomate para la diferencia completa entre ambos productos.
Instrucciones
El video de arriba (Tastemade Español) sigue una técnica muy parecida a la de esta receta —pollo, cebolla, ajo, aceite de oliva, salsa de tomate y queso rallado— aunque agrega un toque de vino blanco y crema que esta versión no lleva, y no usa pimiento. Úsalo como referencia visual del proceso, no como receta exacta.
- Cocina el espagueti. En agua bien salada, cocínalo un minuto menos de lo que indica el paquete. Reserva un poco del agua de cocción antes de colar.
- Sella el pollo. Sazona el pollo con sal y pimienta. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto y sella el pollo 5–6 minutos, hasta que esté dorado por fuera y cocido por dentro (74 °C en el centro, o sin rosado visible al cortar la pieza más grande). Retira y reserva.
- Saltea las verduras. En la misma sartén, saltea la cebolla y el pimiento 3–4 minutos, hasta que estén suaves. Agrega el ajo el último medio minuto.
- Arma la salsa. Vierte la salsa de tomate, regresa el pollo a la sartén y deja que hierva suave 3–4 minutos. Si usas orégano o albahaca, agrégalo acá. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
- Une con la pasta. Agrega el espagueti colado a la sartén y mezcla bien, aflojando con un poco del agua de cocción reservada si hace falta.
- Sirve y ralla el queso encima justo antes de comer, para que se ablande un poco con el calor del plato sin llegar a derretirse del todo.
Sustituciones
- ¿Prefieres pasta corta? Cambia el espagueti por penne o fusilli sin ajustar nada más de la receta.
- ¿Sin pimiento a mano? Funciona igual solo con cebolla.
- ¿Quieres una versión con más cuerpo? Usa salsa boloñesa (con carne) en vez de napolitana — ver la ficha de salsa de tomate para la diferencia entre ambas.
4 - Tallarín a la huancaína con pollo
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
La huancaína es, originalmente, la salsa de la papa a la huancaína —una receta que nació en el siglo XIX en los campamentos del Ferrocarril Central del Perú, cuando cocineras de Huancayo prepararon una salsa cremosa y ligeramente picante con lo que tenían a mano: ají amarillo, queso y leche1. Servida sobre tallarín en vez de papa, con pollo encima, es una de las versiones más comunes de “pasta a la peruana” en las casas de Lima.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 85 g de espagueti
- 100 g de pechuga de pollo, en tiras
- 2 cucharadas de pasta de ají amarillo
- 1/4 de cebolla, en trozos
- 1 diente de ajo, pelado (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 40 g de queso gouda o queso edam, en cubos
- 100 ml de leche evaporada (un cuarto de lata de 410 g)
- 3 galletas de soda
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal, al gusto
La huancaína original se hace con queso fresco andino, no con gouda ni edam —pero esos quesos frescos tradicionales no siempre están disponibles fuera de Perú. El gouda o edam dan una salsa igual de cremosa, con un sabor algo más suave y menos salado que el queso fresco original.
Instrucciones
El video de arriba (Comiendo con Carlos) muestra la técnica base de la salsa huancaína con pollo sobre tallarín, muy parecida a esta receta.
- Cocina el espagueti. En agua bien salada, cocínalo según el tiempo del paquete. Cuela y reserva.
- Sella el pollo. Sazona las tiras de pollo con sal. Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto y séllalas 4–5 minutos, hasta que estén doradas y cocidas por dentro (74 °C en el centro, o sin rosado visible al cortar la más gruesa). Retira y reserva.
- Licúa la salsa. En una licuadora, combina la pasta de ají amarillo, la cebolla, el ajo, el queso, la leche evaporada y las galletas de soda. Licúa hasta que quede una salsa lisa y espesa —si está demasiado espesa para licuar bien, agrega un poco más de leche evaporada; si queda muy líquida, agrega otra galleta.
- Ajusta la sal de la salsa al gusto, probándola directamente.
- Une con la pasta. Mezcla el espagueti caliente con la salsa —el calor de la pasta entibia la salsa sin necesidad de cocinarla aparte. Si prefieres la salsa más caliente, caliéntala a fuego muy bajo un par de minutos sin dejar que hierva, revolviendo seguido.
- Sirve con las tiras de pollo encima.
Si calientas la salsa directo en la sartén, hazlo a fuego bajo y sin dejar que llegue a hervir —el queso y la leche evaporada pueden cortarse con calor fuerte, igual que en cualquier salsa con base láctea.
Sustituciones
- ¿Sin licuadora? Usa una procesadora de alimentos —el objetivo es la misma textura lisa.
- ¿Sin tiempo para hacer la salsa desde cero? Existen cremas de ají y queso tipo “huancaína” ya preparadas en el súper (formato doypack) — no van a saber idénticas a la salsa casera, pero son una alternativa real si tienes prisa.
- ¿Prefieres pasta corta? Cambia el espagueti por penne o fusilli sin ajustar nada más de la receta.
Fuentes
5 - Pollo saltado pasta
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
El lomo saltado —carne, cebolla y tomate salteados a fuego fuerte con sillao y vinagre, nacido de la fusión entre la cocina cantonesa y la criolla en Perú entre mediados del 1800 y principios del 1900— tiene un primo directo hecho con fideos en vez de arroz o papas fritas: el tallarín saltado1. Esta versión cambia la carne de res por pechuga de pollo y usa espagueti en vez de tallarín chino, pero la técnica —fuego fuerte, movimiento constante, verduras que quedan crujientes— es exactamente la misma.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 85 g de espagueti
- 100 g de pechuga de pollo, en tiras
- 1/2 cebolla, en gajos gruesos
- 1/2 pimiento, en tiras gruesas
- 1 tomate, en gajos, con parte de las semillas retiradas
- 1 diente de ajo, picado fino (o 1/2 cucharadita de ajo molido)
- 2 cucharadas de sillao
- 1 cucharada de vinagre tinto o blanco
- 1 cucharada de aceite vegetal
- Culantro picado, al gusto (opcional)
- Sal y pimienta negra, al gusto
El sillao es muy alto en sodio por sí solo — sazona el pollo con poca sal antes de sellarlo, y ajusta recién al final, después de agregar el sillao. Es fácil pasarse de sal si sazonas las dos cosas con la mano suelta.
Instrucciones
El video de arriba (Cecilia Tupac) sigue una técnica casi idéntica —pollo macerado en sillao, salteado a fuego fuerte con cebolla, tomate y ají amarillo, sillao y vinagre agregados al final, culantro picado opcional— aunque usa tallarín en vez de espagueti y agrega kión (jengibre) y salsa de ostión, que esta versión no lleva.
- Cocina el espagueti. En agua bien salada, cocínalo según el tiempo del paquete. Cuela, mezcla con un chorrito de aceite para que no se pegue mientras esperas, y reserva.
- Sella el pollo. Sazona el pollo con un poco de sal y pimienta. Calienta el aceite vegetal en un wok o sartén amplia a fuego alto hasta que humee ligeramente, y saltea el pollo 2–3 minutos, sin dejar de mover, hasta que esté dorado por fuera y casi cocido. Retira y reserva.
- Saltea las verduras. En el mismo wok bien caliente, agrega la cebolla y el pimiento. Saltea a fuego fuerte, moviendo constantemente, 1–2 minutos — deben quedar dorados en los bordes pero todavía crujientes por dentro, no blandos.
- Agrega el tomate y el ajo. Saltea 30 segundos más, lo justo para que el tomate empiece a soltar jugo sin deshacerse del todo.
- Regresa el pollo al wok junto con el sillao y el vinagre. Saltea a fuego fuerte 1 minuto más, moviendo todo el tiempo, hasta que el líquido reduzca un poco y cubra los ingredientes.
- Une con la pasta. Agrega el espagueti colado y mezcla rápido para que se impregne del sillao y los jugos del salteado.
- Retira del fuego, agrega el culantro picado y sirve de inmediato.
Un buen saltado se hace en minutos, no en una cocción lenta —el fuego tiene que estar al máximo desde el principio, y hay que mover los ingredientes todo el tiempo para que se doren por fuera sin soltar tanta agua que terminen hirviendo en su propio jugo. Si tu cocina no llega a fuego muy alto, saltea en tandas más chicas en vez de llenar el wok de una sola vez —demasiada comida junta baja la temperatura de la sartén y las verduras se cuecen al vapor en vez de dorarse.
Sustituciones
- ¿Prefieres pasta corta? Cambia el espagueti por penne o fusilli sin ajustar nada más de la receta.
- ¿Sin culantro a mano? El plato funciona igual sin él —el culantro acá es un toque final, no una base de sabor.
- ¿Quieres el toque de ají amarillo del lomo saltado original? Agrega una cucharada de pasta de ají amarillo junto con el ajo, en el paso 4.
Fuentes
6 - Ensalada fría de pasta al tomate
Cada ingrediente enlaza a su ficha en la sección de Ingredientes, con precios verificados y alternativas — úsala para armar tu lista de compras o para resolver con qué reemplazar algo que no tengas a mano.
Salsa de tomate envasada, pasta corta y pocos ingredientes más —una pasta fría bien simple, buena para llevar de lonchera o dejar lista con anticipación.
Revisa la ficha de salsa de tomate para la diferencia entre la salsa lista para servir y la pasta de tomate concentrada —para esta receta necesitas la salsa lista, no la concentrada. La variante napolitana (tomate, ajo, cebolla, albahaca) es la más parecida a una salsa simple de tomate.
Datos de la receta
Utensilios
Ingredientes
- 2/3 de taza de pasta corta ya cocida (≈ 100 g)
- 50 g de salchicha
- 5 tomates cherry
- 1/20 de cebolla (≈ 10 g)
- 5 aceitunas negras
- 1/2 taza de salsa de tomate envasada (≈ 100 ml)
- Queso parmesano rallado, al gusto
- Albahaca, al gusto (fresca o deshidratada)
- Aceite de oliva, al gusto
- Panela, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
Aderezo (elige uno)
- 4-5 cucharadas de aderezo de tomate
- 4-5 cucharadas de aderezo de ajo y hierbas
- 4-5 cucharadas de aderezo de pesto
Instrucciones
El video de arriba muestra la técnica base de una ensalada de pasta fría, la misma idea de esta receta.
- Prepara el aderezo que elijas con anticipación.
- Cocina la pasta según las instrucciones del paquete, cuela y deja enfriar.
- Haz unos cortes en la salchicha y blanquéala en agua hirviendo, 30-40 segundos.
- En un bowl, junta la salsa de tomate, el aderezo, un chorro de aceite de oliva y panela al gusto. Mezcla.
- Corta los tomates cherry a la mitad, la cebolla bien picada, y las aceitunas en rodajas.
- En otro bowl, junta la pasta, la salchicha, el tomate cherry, la cebolla, la aceituna y la mezcla del paso 4. Mezcla bien y sirve en un plato.
- Espolvorea con queso parmesano, albahaca y pimienta.
Cómo se conserva
En un envase hermético, en la refrigeradora, hasta por 2-3 días.